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NEUQUÉN
Hace alrededor de 100 millones de años en Argentina y gran parte de
Sudamérica, el clima era cálido y húmedo, muy propicio para la vida animal y
vegetal. Predominaban los dinosaurios, tanto herbívoros como carnívoros, y
también reptiles voladores. La extinción de los dinosaurios, hace alrededor
de 65 millones de años, ha sido un misterio para los paleontólogos por
décadas. La zona Confluencia presentaba en esos tiempos un panorama similar
al de las Sabanas Africanas, con enormes árboles.
Los dinosaurios más voluminosos eran los herbívoros. Como resultado, la
cuenca neuquina es muy rica en fósiles de dinosaurios, realizándose
importantes hallazgos. Entre los más importantes que se han realizado en la
zona se destacan: el Argentinosaurus Huinculensis y el Giganotosaurus
Carolinii.
El desarrollo de la paleontología vinculado a la actividad turística tiene
implicancias económicas, colaborando a elevar la calidad de vida de las
comunidades que cuentan con estos recursos. Además, la puesta en valor
turístico de los mismos genera un incremento de la cantidad de servicios y
actividades, tales como alojamiento, gastronomía, actividades recreativas,
etc.
En este sentido, el desarrollo turístico de Villa El Chocón se encuentra
relacionado con la puesta en valor de los recursos paleontológicos, lo que
ha generado que un creciente número de visitantes se interese por el lugar.
La Ruta del Dinosaurio se ubica al Este de la Provincia del Neuquén, en la
Cuenca Neuquina integrada por un conjunto de capas geológicas que registran
una antigüedad de entre 70 y 110 millones de años.
Es un sitio con importantes hallazgos de fósiles de animales y vegetales,
reconocido a nivel mundial.
En esta región se encuentra la ciudad de Neuquén. Ubicada en la confluencia
de los ríos Neuquén y Limay, la capital del territorio provincial es una de
las ciudades más importantes de la Patagonia.
Algunos sitios de gran riqueza paleontológica para conocer son el “valle de
los Dinosaurios” en Villa el Chocón , el lago Los Barreales donde se
encuentra ubicada una de las mejores excavaciones de Sudamérica y el museo
de Plaza Huincul Carmen Funes donde se pueden observar los restos fósiles
del dinosaurio herbívoro más grande del mundo.
Si esta en Neuquén puede llegar hasta Añelo donde podrá visitar el museo de
Sitio de importancia arqueológica y antropológica. Allí también podrá
observar otro atractivo interesante: las réplicas de dinosaurios denominados
“Petrosaurios” realizadas utilizando desechos industriales de la actividad
petrolera.
Restos de estos gigantes del mar pueden visitarse en el Museo Olsacher, en
la ciudad de Zapala.
Al oeste de Neuquén y en el sur de Mendoza, en los sedimentos que
constituían el fondo del Golfo Neuquino durante el Jurásico, debido a una
entrada del Océano Pacífico anterior al surgimiento de la Cordillera de los
Andes, se han encontrado fósiles marinos.
En la zona oeste de Neuquén, a orillas del Río China Muerta, que corre
paralelo a la ruta 40, se han recolectado dinosaurios del Cretácico
Inferior, como los restos fósiles de saurópodos espinosos denominados
Amargasaurus y Agustinia y pequeño carnívoro Ligabueino.
Nuevos ejemplares de Neuquén y La Pampa
En Rincón de los Sauces, extremo norte de Neuquén, se hallaron numerosos
fósiles de dinosaurios, muchos de ellos en excepcional estado de
preservación. La primera especie de esa localidad, estudiada por el
paleontólogo Jorge Calvo y el autor, fue denominada Rinconsaurus caudamirus
(“el reptil de Rincón de asombrosa cola”).
Por otro lado, cien kilómetros al este de Rincón de los Sauces, el equipo de
González Riga, junto con la doctora Ana Parras de la Universidad Nacional de
La Pampa estudia los primeros fósiles de titanosaurios procedentes de la
provincia de La Pampa. Los huesos comprenden vértebras y huesos de
extremidades de un animal de 10 metros de largo que habitó la zona de 25 de
Mayo hace 83 millones de años.
En esta misma área, se estudiaron restos de dinosaurios hadrosaurios,
herbívoros de 8 metros de largo caracterizados por su “pico de pato”. La
presencia de hadrosaurios en el hemisferio norte y titanosaurios en América
del Sur se explica por el aislamiento geográfico del continente de Gondwana
y luego de América del Sur durante la mayor parte del Cretácico. No
obstante, los hallazgos de hadrosáuridos en la Patagonia y La Pampa indican
una conexión física entre ambas Américas desde hace 83 millones de años.
Esto permitió la inmigración de hadrosáuridos desde América del Norte junto
con dinosaurios acorazados (ankilosaurios) y dinosaurios con cuernos (ceratópsidos).
Auca Maguego
Por
Rodolfo Coria
“Uno de los más importantes ha sido el hallazgo del sitio de nidificación de
la auca maguego, que es un área fosilífera al norte de la provincia Neuquén
en donde encontramos kilómetros de extensión con la evidencia de nidos con
huevos de dinosaurios en donde pudimos… El área es una de las áreas de
nidificación más grande que se conoce en el mundo, incluso tomando en cuenta
especies vivientes que nidifiquen, son 25 kilómetros continuos de un
horizonte portador de huevos de dinosaurios, en donde incluso encontramos
cuatro estratos sucesivos, lo que indica que estos animales concurrían
periódicamente al lugar, lo que habla de una fidelidad al sitio, y los
huevos son muy parecidos a los huevos que están acá en exhibición, no son
exactamente los mismos, claro, ni tampoco de la misma edad, estos huevos son
de la misma familia de dinosaurios, o de huevos de dinosaurios, proceden de
Río Negro y tienen más o menos unos 10 millones de años menos que los huevos
de Neuquén, pero de todos modos es una buena indicación, una buena muestra
compartida de lo que estamos. Lo que nosotros aprendimos a partir del
estudio de la evidencia fósil del auca maguego, es que hay nidos excavados
en la tierra a modo de hoyos por los adultos, los huevos depositados en su
interior, los embriones eclosionando y los adultos alejándose del área, ya
que nosotros no hemos encontrado evidencias que los adultos se quedaran
cerca del nido a cuidar a los embriones, aparentemente los dejaban y se
iban… Aparentemente, porque, no hemos encontrado evidencias de pisoteo, los
huevos están intactos y en nidos muy cercanos unos de otros, lo que
indicaría que no hubo un adulto caminando, los adultos habrían tenido
alrededor de 20 metros de largo. También encontramos embriones, este fue uno
de los hallazgos más importantes que ocurrió en este sitio donde hemos
encontrado los restos óseos de los embriones en el interior de los huevos,
lo que nos permitió identificar qué tipo de dinosaurio puso el huevo. Y a su
vez en algunos de ellos hallamos la piel fosilizada del embrión”.
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Villa El Chocón
En El museo de Villa El Chocón se pueden ver los restos fósiles del
Giganotosaurus carolinii, el carnívoro más grande del mundo, que constituye
una experiencia única para adultos y niños. También a orillas del Lago
Exequiel Ramos Mexía se observa un conjunto de huellas pertenecientes a
dinosaurios carnívoros y herbívoros. |
El suelo de areniscas rojas de Villa el Chocón y las costas del embalse
Ezequiel Ramos Mexía son ricas en fósiles, lo que ha derivado que a la
localidad se la conozca como “El valle de los dinosaurios”.
Uno de los hallazgos más importantes de la zona fueron los restos fósiles
del carnívoro más grande del mundo el Giganotosaurus Carolini, encontrado en
1993 por Rubén Carolini, un aficionado a la paleontología.
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Además, se localizan restos de saurios menores, huellas de tres metros de
largo, el bosque petrificado, también encontrados por Carolini. Actualmente
este patrimonio se halla protegido por científicos e investigadores, que han
realizado obras de conservación y reproducción de fósiles, muchos de ellos
se encuentran expuestos en el Museo Municipal Paleontológico “Ernesto
Bachmann”. |
En Villa El Chocón y sus alrededores la prehistoria surge en cada rincón de
sus tierras, una manifestación de ella lo constituyen las huellas o ignitas
de dinosaurios herbívoros y carnívoros que datan de alrededor de unos 97
millones de años encontradas sobre la costa del lago, allí se encuentra un
museo de sitio para protegerlas e interpretarlas.
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El valle de los dinosaurios,
constituye un gran atractivo que la naturaleza quiere que usted y su familia
conozcan.
Otros lugares que merecen que usted los conozca son el Cañadón Escondido con
20 km. de largo y una profundidad de 80 mts. |
Esta constituido por capas o
estratos de millones de años, donde se pueden observar fósiles vegetales,
huellas de dinosaurios que datan de más de 150 millones de años.
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Del lago emergen inmensas rocas
denominadas “Los Gigantes” quienes atraen por su majestuosidad. |
Lago Barreales
proyectodino.com.ar
El Yacimiento Paleontológico Lago Barreales esta ubicado en la región
Centro-Este de la provincia de Neuquén, en la zona de Loma de la Lata,
dentro de los territorios de la comunidad Mapuche Paynemil, sobre la costa
norte del lago articificial que da nombre a este centro.
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El descubrimiento del Yacimiento Paleontológico, fue realizado el 12 de
Febrero del año 2000, cuando el equipo de investigaciones paleontológicas de
la Universidad Nacional del Comahue, bajo la dirección del paleontólogo
Jorge Calvo, rescataba restos fósiles en la toma de agua de las comunidades
mapuches Paynemil y Caxipayiñ. Luego de efectuado este rescate, se decidió
explorar la zona en busca de más restos fósiles, sobre la costa norte del
Lago Barreales. |
Varios saurópodos han sido
hallados en el yacimiento, uno de ellos corresponde a una nueva especie del
grupo de los titanosaurios, la cual se denominará Futalognkosaurus dukei .
Este dinosaurio tenía, en vida, una longitud de 36 metros y pesaba 80
toneladas aproximadamente. Es importante mencionar que, hasta el momento, se
ha rescatado el 70% del esqueleto, convirtiéndose en el dinosaurio gigante
mas completo del mundo. Asociado a éste, se han hallado evidencias de otros
dos saurópodos gigantescos pero más pequeños que Futalognkosaurus . También
se han recolectado varios dientes de saurópodos de diferentes tamaños; éstos
poseen forma de lápiz con punta de cincel.
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Los dinosaurios Terópodos incluyen
a los dinosaurios carnívoros y las aves. Éstos se caracterizan por caminar
en dos patas, sus ágiles cuerpos les permitían moverse con gran rapidez y
sus dientes triangulares con bordes con serrucho los hacían muy efectivos al
momento de atacar a sus víctimas. Entre estos dinosaurios, además de ser
formidables cazadores, algunos se habrían alimentado de carroña. Muchos
poseían brazos muy atrofiados con garras en los dedos. Los terópodos
balanceaban su peso con punto de apoyo en la cadera, por un lado la cola
levantada del piso y casi horizontal se contrarrestaba con su robusto torso
y cabeza. |
En el área de estudio, se encontraron garras pequeñas pertenecientes a un
grupo denominado Abelisaurios, pero de una especie hasta el momento sin
clasificar. Además, se encontraron varias piezas, entre las cuales se
destaca una mano articulada de 70 cm. de largo de una especie ya conocida,
denominada Megaraptor namunhuaiquii . La garra más grande de este carnívoro
medía unos 42 cm. de largo (sin considerar su estuche córneo) y tenia un
filo muy marcado que la transformaba en su principal arma de ataque.
Seguramente Megaraptor clavaba con gran fuerza y rapidez sus garras a sus
presas y las desgarraba hasta que murieran. Este dinosaurio carnívoro, de
unos 8 metros de largo, era uno de los más espectaculares depredadores que
existieron durante el período Cretácico en la Patagonia.
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Otro de los dinosaurios terópodos representado por un pubis, íleon, (huesos
de la cadera), húmero, garra y una vértebra dorsal, es Unenlagia paynemili .
Este carnívoro es muy importante en la evolución de los dinosaurios y las
aves ya que representa un verdadero eslabón entre ambos grupos. Unenlagia
posiblemente, al igual que otros “dinosaurios avianos” habría tenido plumas
que recubrían su cuerpo, un cráneo con dientes en su “pico” y vértebras en
la cola. El ejemplar aquí hallado, presenta caracteres morfológicos más
plesiomórficos que Unenlagia comahuensis, otra especie de Unenlagia
descripta hace unos años por el Dr. Novas. Estos caracteres primitivos, lo
acercarían más al grupo de los dinosaurios Dromaeosauridos, donde se
encuentra el famoso Velociraptor de Jurassic Park. |
Proyecto Dino es hoy, el emprendimiento paleontológico más grande llevado a
cabo en Argentina, realizado en el desierto y constituye la única excavación
de dinosaurios abierta permanentemente al público en Sudamérica.
El CEPALB, brinda la posibilidad de que el público en general, pueda acceder
a un sitio paleontológico e informarse de los trabajos y las características
de la extracción e investigación paleontológica que está realizando la
Universidad Nacional del Comahue. Por este motivo, el sitio recibe una
creciente demanda espontánea de visitantes a nivel regional, nacional e
internacional.
Plaza Huincul
El Museo Municipal de Plaza Huincul, "Carmen Funes": exhibe materiales
paleontológicos de la cuenca neuquina y elementos históricos. Entre los
fósiles de dinosaurios se destaca el Argentinosaurus Huinculensis, hallado
en cercanías de la localidad. Se trata del herbívoro más grande del mundo,
hallado hasta el momento.
Cutral Co
Como principal atractivo, esta zona es muy importante a nivel mundial por
los ricos yacimientos de fósiles de dinosaurios. Desde Cutral Co se puede
visitar el Museo “Carmen Funes” en Plaza Huincul, el cual tiene en
exhibición el esqueleto del dinosaurio más grande del mundo descubierto
hasta ahora. También se puede visitar el Centro Paleontológico “Los
Barreales”, en el que se puede ver una excavación paleontológica de gran
magnitud.
Hallazgos en Neuquén
Giganotosaurus Carolinii
Es considerado el carnívoro más grande del mundo superando inclusive al
Tyranosaurus Rex.
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Descubierto en 1993 por Ruben Carolina, en una antigua laguna ubicada al sur
de El Chocón. Al habérselo rescatado en casi su totalidad y siendo su estado
de conservación excepcional se ha determinado que éste bípedo tiene
extremidades delanteras reducidas con tres dedos en cada una de ellas.
Habitaba la zona de Plaza Huincul y medía 13,5 mts. de largo y su cadera
alcanzaba a los 4,6 metros.
Pesaba 9500 kilos y su portentosa cabeza medía 2 metros estando compuesta su
dentadura de dientes que alcanzaban a 21 centímetros. Perteneció al
Cretácico Medio de la Era Mezozoica. |
Andesaurus Delgadoi
Fue hallado en 1987 a varios metros bajo las aguas del lago Exequiel Ramos
Mejía. Se realizó el rescate ante una bajante extraordinaria del lago
dejando al descubierto sus restos. Su largo alcanzaba a los 15 metros.
Se exhiben sus restos en el Museo de Paleontología de la Universidad
Nacional del Comahue.
Argentinosaurus Huinculensis
Denominado Huinculensis en honor a la localidad de Plaza Huincul, en cuyas
cercanías fueron hallados numerosos restos fósiles, se trata sin duda alguna
del dinosaurio herbívoro más grande del mundo, hallado hasta el presente.
Su dimensión es aún mayor que la del Giganotosaurus Carolinii, que se
menciona más arriba.
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Vivió en el Cretácico Medio hace 98 millones de años. Fue rescatado por
personal del Museo "Carmen Funes" de Plaza Huincul, cuyo Director es Rodolfo
Coria.
Las vértebras dorsales de éste saurópodo son las más grandes registradas
hasta la fecha alcanzando a 1,70 metros de alto. |
Carnotaurus Sastrei
Con 10 m de longitud y 4 m de altura, pertenecía al grupo de dinosaurios
carnívoros sudamericanos más espectaculares: los Abelisáuridos. Poseía
cuernos en su cabeza y pequeños miembros delanteros, casi atrofiados.
Vivió hace 90 millones de años, durante el Cretácico Superior. Fue
descubierto por José Bonaparte.
Titanosaurus Australis
Vivió en la Patagonia hace 85 millones de años, durante el Cretácico
Superior.
Es un saurópodo cuya longitud no excedía los 8 m, aunque otros ejemplares de
la misma familia superaban ésta medida.
Los huevos fósiles hallados en la zona, pertenecientes a éstos animales son
de forma casi esférica.
Rebbachisaurus Tessonei
Es un saurópodo, herbívoro, y se lo halló en forma casi completa en 1988 en
El Chocón.
Fue la comida preferida del Gigantosaurus Carolinii. Habitaban la zona hace
100 millones de años, con su pesado andar, con cola y cuello muy largos
comiendo la vegetación que cubría los pantanos.
El ejemplar hallado medía 17 metros de largo y pesaba 10.000 kilos.
Piatnitzkysaurus Floresi
Habitó la zona durante el Jurásico Medio, hace 165 millones de años.
Era una criatura carnívora muy voraz. Medía 5 metros de largo y era un
cazador muy activo que poseía garras grandes y curvas y que junto a su
temible dentadura lo hacían un eficaz depredador.
Amargasaurus Cazaui
Habitó el Cretácico Inferior hace 120 millones de años. Tenía unos 10 metros
de largo, su peso era de 5 toneladas y era herbívoro. Tenía las vértebras
del cuello muy alargadas y ubicadas en dos filas paralelas y estaban
excesivamente bifurcadas. Es uno de los más antiguos de la zona en ser
hallado.
El "lagarto de Amarga" era un saurópodo del Cretácico Inferior. Sus restos
fósiles fueron descubiertos por el paleontólogo José Bonaparte en 1991 en un
cañón en La Amarga, a 70 kilómetros de Zapala. El nombre cazaui se le
atribuye por el Dr. Luis Cazau, un geólogo que trabajaba para la compañía
YPF y que en 1983 se unió al equipo de Bonaparte en La Amarga.
Era un cuadrúpedo, poseía una pequeña cabeza, con un cuello muy largo y una
cola de magnitud que utilizaba a modo de látigo.
Sus patas delanteras eran más cortas que las traseras y estaban compuestas
de cinco dedos cada una, incluyendo un pulgar que utilizaría como
protección.
Según las investigaciones de Bonaparte, el Amargasaurus es un pariente
cercano de dos especies del Jurásico que fueron encontradas en Tanzania,
África.
Sus hábitos eran comer grandes cantidades de plantas al día para poder
alimentarse y tragaba las hojas sin masticarlas. Tenía dientes sin filo para
poder arrancar el follaje con facilidad.
Se movía en manadas y es posible que migrara cuando se agotaban sus recursos
alimentarios.
Unenlagia Comahuensis
Es el dinosaurio más parecido a un ave que se haya descubierto. Este
terópodo del Cretácico Medio tiene 90 millones de años. Las primeras aves
aparecieron hace 150 millones de años y evolucionaron de los dinosaurios
mucho antes de que existiera el Unenlagia. Por lo tanto, no se trata de un
ancestro de las aves modernas.
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Con el tamaño de un avestruz, pero con la forma de un velociraptor, este
carnívoro pacífico medía 1,20 metros de altura y 2 metros de largo. Sus
restos fósiles han proporcionado pruebas de cómo las patas delanteras de los
dinosaurios evolucionaron hasta convertirse en las alas de las aves
actuales. |
El Unenlagia tenía una estructura
especial en sus hombros que le permitía mover sus cortos brazos hacia
adelante, hacia atrás y hacia adentro para atrapar a sus presas, y hacia
arriba y hacia abajo en un movimiento que, si bien no le servía para volar,
ya que sus brazos eran demasiado cortos para soportar su peso, le eran
útiles para lograr el equilibrio y girar. A pesar de que no hay evidencia de
plumas en sus restos fósiles, es posible que las tuviera.
Fernando Novas, del Museo de Historia Natural de Buenos Aires nombró a este
dinosaurio Unenlagia comahuensis, que significa "mitad pájaro del noroeste
de la Patagonia".
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